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La Columna de Alhaurin WorldJorge García Durán El pasado viernes, llegó la sentencia tan esperada para muchos. Juan Martín y su concejal de urbanismo, eran condenados a un año de inhabilitación y a una multa de 200000€ por los delitos de corrupción probados que cometieron poco después de hacerse con el ayuntamiento de Alhaurín el Grande. En una entrevista que leía hace tiempo en el Diario Sur, definían a Martín Serón como un pura Raza de la política. Yo más que eso, diría que es un Le Pen a la andaluza, por su discurso victimista, sus malas formas con aquellos que no piensan como él y su poder de convocatoria.

Desde que fue imputado, se han sucedido los episodios de violencia por parte de Martín Serón a aquellos que lo han criticado. El último, un intento de agresión al portavoz socialista en el ayuntamiento de Alhaurín el Grande, Antonio Bermúdez. Desde mi modesta opinión, creo que no son las formas más correctas para ganarse el apoyo de un pueblo ni tampoco para demostrar que policía y justicia, no tenían razón como declaró en rueda de prensa tras conocerse el fallo judicial. Durante el juicio, Martín Serón declaró ser un economista y malo.

Con sus hechos y declaraciones, demuestra sin él proponérselo, ser también un político y de los malos, al más puro estilo de los caciques que camparon a sus anchas por nuestra Andalucía durante muchos años.

A muchos, poco les importa la forma de gobernar que tiene el Partido Popular en Alhaurín el Grande. Mientras el pueblo esté limpio, se inauguren edificios como la biblioteca o el teatro, todo da igual. Pero eso, no es más que como dice el refrán, “Pan para hoy y hambre para mañana”. Si alimentamos el ego de personas así, sólo conseguiremos que la caída sea más dolorosa para todos y si no, piensen un poco en Marbella. Cierto es, que en otros municipios gobernados por partidos de otra ideología, se han visto prácticas similares e incluso peores acrecentadas con el tiempo por la comodidad que provoca tener el bastón de mando. Por ética y por dignidad personal, Martín y Guerra, tendrían que haber presentado su dimisión irrevocable nada más conocerse el fallo de la sentencia en lugar de desafiar a aquellos que lo investigaron y probaron sus delitos de cohecho haciendo que éstos, dejaran de ser presuntos. Y desde el Partido Popular, ¿por qué no se pronuncian?. Desde la dirección provincial y regional, nadie les ha acompañado en estos días de juicio y ahora, que ya conocemos la sentencia, el único pronunciamiento que me ha llegado ha sido de Javier Arenas en el que decía que los alcaldes de los Alhaurines eran grandes políticos que gobernaban muy bien su pueblo. La corrupción y el cohecho, es algo que está a la orden del día; por ello, cada vez está más perseguido. En Ronda no hace mucho, el anterior edil, Antonio Marín Lara, fue expulsado del Partido Socialista tras conocerse los múltiples delitos cometidos durante su mandato. Algo así debería hacer el PP si de verdad lucha por cambiar las cosas. Ningún partido político y por supuesto ningún pueblo, se merece gobernantes del estilo de Martín Serón.

Comentarios  

 
0 #1 quiero que se sepamar 15-02-2012 22:08
lo que pasa con las obras de 326,83 m2 ilegales
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