Josema Martín En los últimos días, el denominado Caso Troya, de nuevo saltó a todas las portadas de la nación, y muchos han sido los que han dejado sus impresiones en periódicos, diarios digitales, columnas de gran audiencia, blogs, foros, etc…, y otros muchos, que escondidos tras unos intereses partidistas, han aprovechado para arremeter en los distintos medios, aprovechando la sentencia de condena de los políticos alhaurinos.
Yo no pertenezco al partido socialista, no soy policía, ni juez, ni fiscal,… una persona si soy, y de Alhaurín el Grande, de nacimiento. ¿Soy una buena persona?... difícil respuesta, aunque lo que si está claro es que buena persona no es igual a una ideología, ni a un pensamiento, ni a una profesión, no es una ciencia exacta… incluso un socialista, incluso un policía, incluso un fiscal, podría llegar a ser una buena persona.Y todo esto, va respecto a las declaraciones de Juan Martín Serón de que únicamente se plantea la dimisión, si una buena persona se lo pide.
Pues aquí estamos de persona a persona, por el bien de Alhaurín el Grande, le pido su dimisión. No es nada personal, no es nada partidista, no es entre buenas personas, no es entre malas personas, en definitiva, sin ánimo de caer en el insulto, y desde el respeto, a la espera de que nadie se moleste, sinceramente creo que es lo mejor para nuestra localidad.
Recuerdo las palabras del alcalde, cuando llegó a la Ciudad de la Justicia de Málaga por primera vez, y declaró que estaba feliz de que al fin, se iba a celebrar el juicio, y con una justicia de calidad…, en ese momento pensé que Juan Martín Serón había aprendido la lección, pero de nuevo se ha demostrado lo contrario, acusando a todos, desafiando a policías, fiscales, etc…, y bajo mi humilde opinión, esto no beneficia a Alhaurín el Grande.
Destacar que durante el pleno donde hubo un intento de agresión al representante de la oposición Antonio Bermúdez, de esta forma, no se está contribuyendo a recuperar el estado de calma en el Ayuntamiento, y al mismo tiempo está provocando un estado de ira en sus simpatizantes, que no es nada bueno. Veo normal la petición de dimisión por parte de la oposición, de lo contrario pasaría exactamente igual, es política.
En resumen, por el bien de Alhaurín el Grande…